
Ómicron, sacó residencia en Córdoba
Luis Aubrit
Ante el incremento de los casos, 5.583, incluidos los 169 transferidos del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, hay que abandonar la idea de “curva” ascendente, para hablar de pico de contagios.
La tan temida variante, por su nivel de propagación, se manifiesta en la mayoría de los testeos realizados en las últimas 24 horas.
Largas colas para acceder a un testeo, incluso de personas con síntomas muy notorios, es parte de la postal cordobesa.
El desborde en los centros habilitados para la detección de casos, parece no encontrar una salida inmediata.
Récord de contagios.
En la jornada de ayer 27 de diciembre, se superó la marca más alta lograda el 8 de junio del corriente año (5.528 casos en veinticuatro horas). Si a esto le sumamos que una gran cantidad de personas con algún síntoma, decide esperar para testearse, podríamos inferir que el número real, es bastante superior.
Aunque las condiciones climáticas, no son las óptimas para la propagación del virus, éste, parece no tener inconvenientes en reproducirse.
Con la temporada estival en marcha y varios festivales “a la vuelta de la esquina”, las medidas de prevención no alcanzan. Mas allá de la presión lógica de quienes esperan la temporada para garantizar un año de subsistencia, se deberán poner restricciones más severas si queremos parar los contagios







