
De espaldas al pueblo

La cuestionada obra de autovía de montaña que impulsa el gobernador cordobés, parece avanzar a todo velocidad. Tal es así, que en su avance arrollador no se detiene a contemplar, ni el medio ambiente, ni los derechos de las poblaciones, ni mucho menos la opinión de estas. Para ello, cuenta con la complicidad de quienes deberían representar los intereses de la gente de esas poblaciones.
En la localidad de Bialet Massé, la totalidad de las y los consejales, aprobaron “a escondidas” la factibilidad del uso del suelo. En una sesión extraordinaria de dudosa legalidad, que ademas de no estar publicada como corresponde en el boletín oficial se realizó fuera del ámbito normal de funcionamiento para evitar que la población se entere, se le dio “tratamiento exprés” a la norma.
La mencionada obra que impulsa el gobierno, tiene el rechazo casi unánime de la población que manifestó su descontento con un corte parcial de la ruta 38.
Está norma aprobada, es el primer paso para que comience el proceso de expropiaciones parciales y totales de viviendas, las que ya comenzaron a ser fotografiadas por personal policial, en una acción totalmente ilegal y denunciada en un comunicado de la comunidad que repudia el hecho.

Bialet Massé, como casi toda la región de Punilla sur, tiene graves problemas de agua, producto de la destrucción del monte nativo, los grandes emprendimientos inmobiliarios y la modificación de los cursos naturales de agua, entre otras calamidades producto de la acción humana. Esta obra, según los estudios ambientales serios, profundizara este problema.



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